La impulsora del Rap Rural esta vez ha ido más allá, se ha sumergido en un proceso poético arriesgado y se ha dejado bañar por la nostalgia, la pérdida y la reconstrucción. En Muchas casas siembra el cuerpo como una casa que alberga todas las demás; un hogar repleto de otras casas, que no son más que otros seres que nos afectan, nos inspiran, influyen y, en definitiva, que construyen los muros de nuestra existencia. Es un viaje familiar que, aunque hable desde la vivencia de la artista con nombres y caracteres propios, hace universal el sentimiento de ser quienes somos por aquellos que construyeron nuestro paisaje emocional, las vigas de nuestra personalidad y los cimientos que ofrecieron los valores que hoy nos yerguen. |