Para entender el concepto de una banda hay veces que nos toca darnos una vuelta por sus orígenes para entender su más rabiosa actualidad. Es lo que sucede con los mallorquines BRUNCH CANÍBAL, quienes siguen dando forma a lo que será su nuevo disco, el cual no se entendería sin lo que fue «CAVE CANEM», su predecesor. Una obra narrativa continua y llena de matices que dibuja un mapa emocional dinámico donde la resaca del post-punk, la crudeza del garage rock y pasajes de psicodelia conviven sin ataduras ni moldes encasillados. En este trabajo nos encontramos con canciones como ¨Cuentos¨, en la que la banda tira de sátira y punk rock que actúan escudo protector, disparando con ironía contra la hipocresía social, las actitudes caprichosas, los entornos de abuso y la crítica destructiva de quienes son incapaces de construir nada propio. A lo largo del repertorio, la banda explora las múltiples facetas de las relaciones humanas: desde la asfixia cotidiana de la convivencia tóxica hasta la fascinación irremisible hacia personas complejas y contradictorias, pasando por estampas de afecto íntimo con una sutil sensibilidad pop.
También nos encontramos con temas como ¨No te puedo Olvidar¨, donde Brunch Caníbal hacen una incursión más simétrica y atmosférica del disco. A través de imágenes poéticas y metáforas simbólicas, la letra explora los claroscuros del afecto bajo una envolvente capa psicodélica. |