El compositor y pianista portugués Máximo consolida un lenguaje propio entre el jazz, la música clásica, la electrónica y la experimentación. A Máximo no parece interesarle demasiado la idea de escoger un único camino, su música parte del piano, pero desde ahí se abre hacia el jazz, la composición clásica, la electrónica, la experimentación y una sensibilidad cercana incluso al lenguaje cinematográfico.
Su música no necesita levantar la voz para hacerse escuchar, hay una búsqueda constante de belleza, pero también de significado; una forma de entender el piano como instrumento de composición, de improvisación y de narración. Sus trabajos para cine y teatro, sus colaboraciones con artistas como Xinobi, sus incursiones en la electrónica, su trabajo para ModaLisboa o sus proyectos que cruzan música, danza y poesía demuestran que su universo está lejos de limitarse a una etiqueta.
Tras Greatest Hits y PANGEA, Máximo afronta ahora una nueva etapa creativa. En 2026 ha presentado también “Cantiga Bailada”, una composición construida a partir de voces de las adufeiras de Idanha-a-Nova, y la banda sonora original de Lago dos Cisnes, confirmando una trayectoria que continúa expandiéndose hacia nuevos territorios. Todo ello dan como resultado un directo que desprende una energía especial y que te atrapa desde el primer acorde. En directo, las composiciones de Máximo adquieren además una dimensión diferente, no hay una voluntad de convertir el virtuosismo en exhibición, sino de utilizarlo como herramienta para construir atmósferas, tensión y emoción, tal y como ha podido mostrar en festivales como Matosinhos em Jazz, el Bons Sons o Nos Alive junto a Xinobi.
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