1. Tu álbum debut ha sido elogiado por combinar la elegancia del synth-pop con una
fuerte carga emocional. ¿Qué querías que descubrieran primero los oyentes: al
compositor o a la persona que hay detrás de las canciones?
PS: Mi objetivo es compartir mi música con todo el mundo, así que me gustaría
presentarme ante los oyentes primero como compositor. Aunque las canciones son muy
personales, también podría escribir canciones que no reflejen mi vida privada si quisiera
explorar ese camino.
2. A lo largo del álbum exploras temas como el aislamiento, el amor no
correspondido, la esperanza y la pérdida. ¿Hasta qué punto estas canciones nacen de
tus propias experiencias y cuánto hay de inspiración en el mundo que te rodea?
PS: Las canciones del álbum nacen de experiencias personales. A medida que he ido
avanzando por la vida, he tenido que aprender a ser emocionalmente fuerte para mantener
una forma de vida tranquila y en paz. Nadie puede enseñarme realmente cómo soportar el
dolor de sentirse aislado, rechazado o incomprendido. Son cosas que he tenido que afrontar
solo, y es algo que prefiero así.
Soy una persona que vive bastante al margen y realmente no comparto mucho mis
sentimientos con nadie. Es una manera de procesar el malestar emocional sin necesidad de
llevar un cartel luminoso sobre mi cabeza. También soy bastante observador y me doy
cuenta de que algunas personas están atravesando las mismas dificultades que yo. Eso me
hace saber que no estoy solo.
3. Tu formación como pianista clásico contrasta con un sonido profundamente
arraigado en el synth-pop y la new wave. ¿Cómo se produjo esa transición y cuándo
sentiste que habías encontrado tu propia voz artística dentro de ese universo
musical?
PS: Aunque empecé tocando música de Bach y Mozart, también me interesaban el synth-
pop y la new wave. En las primeras etapas de estos dos géneros, la tecnología y la
electrónica empezaron a utilizarse, normalmente por unas pocas personas, cuando no por
una sola.
Estoy muy inspirado por Vince Clarke —Depeche Mode, Yazoo, Erasure— y sus riffs de
sintetizador al comienzo de las canciones se me quedaron grabados fácilmente en la
cabeza. “Just Can't Get Enough”, “Don't Go” y “A Little Respect” son grandes ejemplos de
riffs de sintetizador memorables.
En mi álbum, canciones como “Number”, “Nothing To Say” y “Meet Me There” comienzan
con un riff de sintetizador. Tomé esa inspiración y la incorporé a mi propia música.
Encontré mi voz artística cuando me di cuenta de que podía tocar y componer canciones
que no fueran de naturaleza clásica. Nunca quise ser conocido como pianista clásico. Creo
que si puedes interpretar más de un género o tocar más de un instrumento te conviertes en
un artista multidimensional.
4. La crítica ha establecido comparaciones entre tu música y artistas como Depeche
Mode, New Order y Pet Shop Boys. ¿Cómo recibes esas comparaciones y qué crees
que diferencia a Pol Sembrano de esas influencias?
PS: Me siento muy honrado de que me relacionen con estos artistas. Han sido la columna
vertebral de todo lo que he hecho musicalmente. Estas bandas tienen grandes líneas de
bajo, estribillos y letras.
Lo que me diferencia de ellos es que trabajo solo y todos los elementos musicales parten de
mí. Depeche Mode tiene dos miembros, Pet Shop Boys también tiene dos y New Order
actualmente tiene cinco. Me gustaría ser conocido como un artista capaz de desarrollar su
trabajo artístico por sí mismo.
Sin embargo, doy la bienvenida a aquellas personas que comparten mis gustos musicales y
que quieran trabajar y colaborar conmigo. A veces puede resultar abrumador tomar todas
las decisiones y contar con otro par de ojos y oídos puede aliviar esa presión.
5. Has trabajado con el productor Casey Lewis para dar forma a este disco. ¿Qué
aportó al proyecto que tú, como compositor, todavía no habías descubierto en estas
canciones?
PS: Casey hizo un trabajo increíble en el disco y aportó mucha profundidad y matices a las
canciones. Modificó algunas de las pistas rítmicas y añadió efectos a algunas de mis voces
para conseguir un sonido más atmosférico y fantasmagórico.
Literalmente no tenía ni idea de lo que iba a hacer. Además, no le conocía personalmente,
pero al final de la sesión me quedé impresionado por todo lo que fue capaz de añadir
sonoramente durante la mezcla final.
6. “Anywhere” y el resto del álbum transmiten una sensación constante de búsqueda,
tanto física como emocional. Has viajado por muchos países. ¿Crees que esa
experiencia ha terminado influyendo en tu manera de escribir música?
PS: En este momento, sí. Cuando visito un país nuevo puede que pequeñas melodías
empiecen a flotar en mi cabeza mientras camino y me esfuerzo mucho por recordarlas. A
veces funciona y otras veces no.
Musicalmente, primero escribo la melodía y la línea de bajo y después añado el resto de
elementos. Además, habrá una canción sobre el tsunami en mi segundo álbum. Es algo que
no puedo ignorar, porque para mí aquel acontecimiento cambió mi vida para siempre.
7. Uno de los puntos fuertes del álbum es que evoca el espíritu de los años ochenta
sin convertirse en una imitación nostálgica. ¿Qué significa para ti recuperar aquella
época y, al mismo tiempo, crear algo que suene contemporáneo y personal?
PS: Los años ochenta tuvieron una música magnífica porque las canciones eran melódicas.
“Time (Clock of the Heart)”, de Culture Club; “What Is Love?”, de Howard Jones; y “Running
Up That Hill”, de Kate Bush, están entre mis canciones favoritas de aquella época.
Como mi música está muy orientada hacia la melodía, es una manera de reintroducir ese
elemento musical en el panorama actual. Añadir sonidos contemporáneos también potencia
las canciones y evita que suenen anticuadas o desfasadas.
8. En un momento en el que la industria musical está dominada por los singles y las
playlists, has optado por publicar un álbum cohesionado y con una identidad artística
clara. ¿Sigues creyendo que el álbum es el mejor formato para contar una historia
completa?
PS: Sí, realmente lo creo. El álbum contiene cinco o seis singles que pueden existir por sí
mismos. Como colección completa, el álbum es una autobiografía musical.
Espero que el oyente pueda entenderme como un artista que intenta coexistir y sobrevivir
en este mundo día a día.
9. Muchos críticos han destacado tu capacidad para equilibrar canciones accesibles y
bailables con letras profundamente introspectivas. ¿Te preocupa alguna vez que los
oyentes se queden únicamente con las melodías pegadizas y pasen por alto la
profundidad emocional de tu trabajo?
PS: Es una buena pregunta. No puedo controlar cómo van a reaccionar los oyentes cuando
escuchen las canciones, así que realmente no pienso en ello.
Si alguien se lo está pasando bien bailando “Anywhere” en un club o está sentado solo en el
salón de su casa escuchando la letra de “Number”, estoy feliz con ello.
Lo importante es que el oyente establezca una conexión personal con las canciones. Ese ha
sido mi objetivo desde el principio de este viaje.
10. Este álbum debut marca el comienzo de tu carrera discográfica, pero también
parece toda una declaración de intenciones. De cara al futuro, ¿qué esperas que el
público llegue a esperar de Pol Sembrano como artista?
PS: Me gustaría que el público se diera cuenta de que soy fiel a mi música. Esta es mi
identidad y mi esencia. He comenzado este viaje por mi cuenta y quiero que los oyentes
sepan que soy musicalmente capaz de crear música que invite a la reflexión y que, al
mismo tiempo, pueda llegar fácilmente al corazón.
Musicalmente, las canciones tendrán melodías potentes, buenas líneas de bajo y letras con
un mensaje. Esto es lo que soy como artista y siempre lo será.